De Carácter General y con Sanción Grave.

Hace dos semanas el grupo parlamentario PSOE llevo al Congreso de los Diputados una Propuesta de Ley, por la cual se solicitaba el cambio del artículo 34 del Estatuto General de Los Trabajadores (ET). Dicha propuesta fue aprobada por la mayoría de los grupos parlamentarios por lo que se llevará al Senado para su ratificación. Muchas eran las empresas que creían que sólo era necesario el registro de las horas trabajadas cuando se referían a trabajadores a tiempo parcial y para el control de las horas extras que pudieran hacer durante su jornada laboral.

No existen dudas sobre la obligación del control diario de la jornada laboral para los contratos a tiempo parcial, pues el Real Decreto-ley 16/2013 recoge esta obligación de registro. Es más en el Real Decreto-ley 16/2013, en su artículo 12.4 c), empleó los mismos términos que ya constaban en el art. 35.5 del ET: «A estos efectos, la jornada de las personas trabajadoras a tiempo parcial se registrará día a día...».

En cuanto a la obligación de solo  realizar este registro referido a las horas extras, la Audiencia Nacional, en Sentencia de 4 de Diciembre de 2015, ya indicaba que observaba cierta incoherencia en dicha acción ya que  «el registro de jornada, que no de horas extraordinarias, es el requisito constitutivo para controlar los excesos de jornada». Y continuaba: «si el registro diario de jornada solo fuera obligatorio cuando se realizan horas extraordinarias, provocaríamos un círculo vicioso que vaciaría de contenido la institución y sus fines, sin el registro diario de jornada es imposible la realización de horas extras»

La propuesta presentada está adaptada a los requerimientos que tanto los Agentes sociales como los Tribunales han hecho para que sea de carácter general para todos los trabajadores.

Es más,  lo deja claro cuando afirma “Es necesario, tal como ha reconocido el propio TS en la Sentencia 246/2017, de 23 de marzo, una reforma legislativa que clarifique la obligación de llevar el registro horario, a los efectos de garantizar el cumplimiento de los límites en materia de jornada, de posibilitar el control por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, y crear un marco de seguridad jurídica tanto para las personas trabajadoras como para las empresas, que facilite la resolución de discrepancias en cuanto a la jornada y, en consecuencia, sobre el salario, así como para acabar con un elemento de precariedad de las relaciones laborales, reconociendo el papel de la negociación colectiva.

Por todo ello, a través de esta propuesta legislativa se busca  modificar el artículo 34 del texto refundido de la Ley de Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, incluyendo la obligación de registro diario respecto de cada trabajador, con carácter general.”

En la misma propuesta se insta a que en el caso de incumplimiento por parte de la empresas de llevar el registro de las horas trabajadas por sus empleados, la Inspección de Trabajo pueda imponer una sanción grave e indica que  “Es preciso modificar también el Texto Refundido de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, para clarificar que la falta de registro de la jornada no es una mera infracción formal o documental, sino que tiene un carácter esencial en la regulación del tiempo de trabajo, pues es el medio habilitado por la norma para probar la jornada efectiva y para poder verificar la adecuación a la legalidad de la actuación de la empresa, por lo que su incumplimiento es una infracción grave”.

En mi opinión, está claro que las empresas se verán obligadas a registrar la jornada laboral de sus trabajadores y que esta acción será beneficiosa para todas las partes si de ellos se pueden obtener datos de productividad que hagan que las empresas optimicen sus plantillas, pudiendo incluso hacer que la jornada laboral  sea más acorde a la intención de las empresas de que sus empleados puedan compaginar la vida laboral con la personal.