Las redes sociales, el ágora de la sociedad líquida

Imagínate 19.000.000 personas interconectadas a través de distintos tipos de dispositivos y expresando sus opiniones, deseos, frenos y motivaciones sobre distintos temas públicamente. ¿Una distopía marketiniana? No, el índice de penetración de las redes sociales en España durante el pasado 2017

Y eso no es todo, porque la tasa de crecimiento interanual se sitúa en el 6%. Las redes sociales están tan presentes en nuestro día a día que de promedio pasamos 2h 40 minutos al día en ellas.

Sin tener en cuenta el componente sociológico y el cambio social que suponen estos índices de consumo, el empleo de las redes sociales supone una gran oportunidad para las empresas, que ven en ellas el lugar ideal para lograr sus objetivos de marketing en una sociedad hiperinformada.

Pero, ¿cuáles son las potencialidades de las redes sociales para que todas las empresas, independientemente del sector, gestionen su presencia en ellas? Aquí os dejo las más significativas.

  1. Escucha social. Las redes sociales arrojan muchos insights de marketing que ayudan a las empresas a adaptar su oferta a la demanda de los consumidores en una horquilla temporal mucho menor a la de los focus group tradicionales y con mucho menos margen de error, ya que la interacción es totalmente espontánea.

    Esto se puede analizar a distintos niveles:

    • Analizar la información en redes sociales de empresas del mismo sector en mercados más desarrollados o competitivos para detectar oportunidades de negocio y tendencias de consumo trasladables al mercado local.
    • Detectar cuál es nuestro posicionamiento respecto a la competencia analizando sus publicaciones (territorios, tono y call to actions). De esta forma podremos ver qué posicionamiento estratégico persiguen y cuáles son sus objetivos en comunicación digital: generar engagement, redirigir a una landing específica, nutrir su base de datos, impulsar el e-commerce, crear leads… Saber qué hace nuestra competencia nos ayudará a enfocar el plan estratégico general de la empresa.
    • Conocer de primera mano qué se habla sobre nuestra marca o los productos que comercializa. De esta forma, nos podemos encontrar quejas o sugerencias expresadas en público que nos sirvan para mejorar nuestros servicios o para crear nuevos.
  2. Aplicación de microsegmentaciones. Actualmente los anuncios en las redes sociales permiten una segmentación exhaustiva que incluye variables sociodemográficas (sexo, edad, lugar de procedencia, estado civil…), intereses (belleza, deporte, moda, alimentación…), cargo laboral, dispositivos de consumo (móvil, ordenador, Tablet), sistema operativo (iOS, Android…), si en el momento de recibir el impacto está conectado a WiFi…

    Además de estos clusters, permite a las empresas lanzar campañas a partir de correos específicos para impactar con un determinado mensaje a una base de datos específica, que puede verse aumentada al generar impresiones sobre públicos similares a los que le hemos señalado a la plataforma de manera automática.

    Por último, y gracias a los píxeles que las distintas redes sociales permiten insertar en las webs, también se pueden hacer acciones de remarketing según la página que ha visitado el usuario, o el evento que ha realizado en la misma (tiempo de duración de la sesión, formulario rellenado…)

  3. Aplicación de diversos objetivos con costes por debajo de la media. Las plataformas sociales han perfeccionado su core de negocio poniendo a disposición de las marcas un mix de formatos que cubran los objetivos mayoritarios de las estrategias de comunicación digitales a un coste por resultado muy por debajo de la media de cualquiera otra área de la comunicación digital (SEM, Compra Programática, Afiliación…)
  4. Capacidad de medición de los resultados obtenidos en tiempo real. Las redes sociales generalistas cuentan con un dashboard de estadísticas actualizadas en tiempo real que permiten evaluar al momento las acciones que se están llevando a cabo. Además, funcionan con una flexibilidad que posibilita introducir cambios en las mismas con la misma inmediatez para conseguir una mejor ratio de conversión.

    Estos datos, además pueden cruzarse con los arrojados por otras herramientas, como Google Analytics para medir el tráfico social generado.

  5. Entorno «friendly» que humaniza a la empresa. Ya que todo lo expuesto tiene lugar en un espacio en el que el usuario comparte información y conocimiento con sus círculos de afinidad, los predispone positivamente hacia los impactos que reciben de las marcas (siempre y cuando estos se generen bajo unas premisas de cercanía, creatividad e idiosincrasia de la propia red social).

En definitiva, las redes sociales funcionan como un espacio abierto, centro del comercio y de la discusión pública. Metafóricamente, se corresponderían con el ágora de la Antigüedad Griega, solo que en un entorno virtual, en constante transformación, líquido. No se puede no estar en él, la decisión que cualquier empresa debe asumir es si quiere estar representada por la opinión de terceros o gestionar profesionalmente y de forma estratégica el lugar que ocupa.