Desde hace ya tiempo no se para de hablar del concepto de ‘big data’ y de su impacto inmediato tanto en la vida de las personas como en las organizaciones, ya sean públicas o privadas. Y es que el big data es fundamental para el desarrollo y la transformación digital de las compañías.

El año del big data

El big data es clave para el nacimiento de nuevas startups y también para la transformación de las empresas que existen actualmente. 2017 puede ser un año importante marcado por el auge del machine learning, la Inteligencia Artificial, la adopción del cloud computing, la importancia progresiva del Internet de las Cosas y de los dispositivos conectados, y también puede estar marcado por la demanda de científicos especializados en datos.

Pero sobre todo, 2017, según los expertos, será el año en el que el big data se convertirá en la corriente principal, y sobre todo en lo referente a los negocios y las empresasP. Por primera vez, impulsará las operaciones comerciales, en lugar de simplemente reflejar el rendimiento. Esa es una propuesta poderosa para aquellos que usan la analítica de datos de manera efectiva.

Pero por otro lado, esto podría ser absolutamente devastador para las empresas que se están quedando atrás, que no son pocas, ya que según Harvard Business Review, la mayoría de las empresas de hoy en día no saben reconocer el valor que el análisis de datos puede tener. Las razones son muy familiares, falta de visión, falta de comunicación y falta de un plan real.

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Alibaba se suma al carro

El dicho dice que la información es poder, sin embargo, es importante tener claro que no es más poderoso quien tiene los datos, sino quien sabe utilizarlos adecuadamente.

Las organizaciones cada vez están más convencidas de que el buen uso de sus datos es sinónimo de innovación, competitividad y crecimiento, pero sobre todo saben que les permite tomar decisiones inteligentes y rápidas, favoreciendo el cumplimiento de los objetivos de negocio.

Es por ello que ven el big data como la solución tecnológica que tanto estaban esperando. Pero para ello, las empresas tienen que realizar una buena inversión y no todas pueden hacerlo, por eso las grandes compañías como Amazon, Google y Microsoft son las que destacan en este sector.

Pero Alibaba no quiere quedarse atrás, y aunque su negocio Cloud no es nuevo, el gigante chino trata de ofrecer valor añadido para competir fuera de casa y quiere destacarse de sus competidores con grandes ofertas de datos, de seguridad y de middleware  desarrolladas a partir de su propia experiencia de manejo de transacciones masivas online.

Tal y como anunció el máximo responsable de Alibaba Cloud, Ethan Yu, al site ZDNet la compañía valora la posibilidad de expandir su red de centros de datos. Es muy probable que las nuevas localizaciones se abran en Europa.

Previsiones para el 2017

El concepto big data ya es bastante conocido y se trata de una realidad bien consolidada, como muestra el hecho de que es el área tecnológica en la que las empresas de más de 500 empleados están invirtiendo más.

Además de esto el big data es una tendencia que evoluciona rápidamente al ritmo que marca la tecnología y los usos sociales. Por ese motivo, es importante conocer las previsiones, recogidas por Fundación Telefonica, que los expertos han hecho sobre lo que se espera del big data en este 2017.

Por un lado, según Quentin Gallivan, CEO of Pentaho, se espera que el big data y el internet de las cosas se unan, ya que la unión de estas tendencias hará que las empresas tengan que contar con sistemas automáticos para la gestión de los datos.

Según Eric Mizell, VP de global solutions engineering, Kinetica, la era cognitiva hará su debut en computación, es decir, la unión de la inteligencia artificial, inteligencia de negocio, machine learning, analíticas en tiempo real, etc, darán lugar a la inteligencia en tiempo real.

Según Adam Wray, CEO de Basho, se tenderá a una mayor descentralización de los datos. Aunque siempre existirá cierto almacenamiento centralizado de los datos las necesidades de negocio harán que cada vez sea más común que los datos se procesen allá donde se producen o se utilicen.

Según Lance Smith, CEO of Primary Data, los metadatos avanzarán en la gestión, debido a la cantidad de datos que se irán generando año tras año será necesario crear modelos de datos sobre los datos para que así las empresas puedan valorar si un conjunto de datos es actual o si tiene valor o no. Esto reducirá los costes en datos y aumentará la eficiencia en su uso.

Según Dan Graham, Internet of Things technical marketing specialist, Teradata, el puesto de arquitecto en analítica de Internet de las Cosas desplazará a los científicos de datos, debido al auge del Internet de las Cosas se multiplicarán las ofertas relacionadas con esta tendencia.

Según Girish Pancha, CEO and Founder, StreamSets, en 2017 se reavivará la confianza en los datos, debido a la gran cantidad de nuevas fuentes de datos, las organizaciones empezarán a cambiar su mentalidad y empezarán a buscar maneras de monitorizar y sanear estos datos antes de que lleguen a su destino.

Por último, Jeff Klaus, GM Data Center Solutions, Intel, opina que en 2017 los ejecutivos de alto nivel se implicarán en el éxito de los centros de datos, este fenómeno que se ha ido observando durante el último año irá ganando fuerza a medida que vaya quedando claro el impacto de la gestión de estos centros de datos en la actividad de la compañía.

El big data y la ciberseguridad

No cabe duda que el big data ha supuesto un nuevo capítulo en la revolución digital, convirtiendo grandes volúmenes de datos en información de valor. En cualquier caso lo fundamental de esta cantidad de datos es su procesamiento, pues es este lo que los convierte en el activo tangible más valioso y con más potencial para las empresas e instituciones.

El tratamiento de toda esa información digital requiere de unas grandes medidas de seguridad para mantener la privacidad y seguridad de los mismos. Las amenazas cibernéticas son un peligro constante para las economías de todo el mundo.

De hecho, se estima que superarán el próximo año la marca del billón de dólares en daños y es por ello por lo que las empresas están invirtiendo en herramientas de analítica de big data para construir modelos que ayuden a predecir el comportamiento y los patrones de actuación de los cibercriminales, por lo que de esta forma se puede ir un paso por delante de ellos.

En ciberseguridad, el big data puede monitorizar y rastrear sistemas para detectar irregularidades y posibles brechas, podrá mantener a la sociedad más segura, e incluso tendrá aplicaciones para la prevención y solución de catástrofes,  el reparto alimentario, la ayuda humanitaria, la investigación científica, la medicina, la gestión de tareas, los flujos de trabajo, las interacciones sociales o las operaciones internas de las compañías, garantizando la seguridad y el análisis exhaustivo de los volúmenes masivos de datos.