Cuando se trata de transformación digital, es tentador para la mayoría de las compañías fijarse en la parte digital, las plataformas y los procesos, en lugar de la parte de transformación.

La idea de poder comprar el software correcto y aumentar la productividad al instante es atractiva. Sin embargo, la transformación digital consiste en cambiar la forma en que los equipos trabajan juntos, no solo la tecnología que están utilizando para hacer ese trabajo.

Según las últimas investigaciones solo el 44% de las empresas ha conseguido la unión perfecta entre la transformación de los equipos de trabajo y la modernización de las herramientas utilizas. No obstante, un alto porcentaje de organizaciones (89%) cuenta con la transformación digital dentro de su hoja de ruta empresarial, aunque aún no hayan encontrado la fórmula correcta.

Similitudes en una transformación digital exitosa

Si bien la transformación digital es diferente en cada compañía, las empresas digitales comparten algunas características fundamentales. La transformación digital no cambia los valores fundamentales del negocio. En cambio, si se trata de desarrollar una cultura de trabajo conectada y de adquirir las herramientas que apoyarán los objetivos estratégicos.

Fuente: Vector
Fuente: Vector

Por ejemplo, The New York Times utiliza datos sobre la participación de la audiencia para generar alertas internas, lo que permite a los empleados saber cuándo una historia se está desempeñando bien y merece una notificación de inserción.

Las alertas no automatizan el proceso por completo; generan información importante que permite al personal comunicarse entre sí sobre cómo compartir la historia con los lectores. La colaboración habilitada por la tecnología, no solo por los datos, es clave para mejorar sus procesos y resultados.

Argumentos positivos

Con el desafío de mejorar los procesos de negocios a través del desarrollo de nuevas capacidades y direcciones de negocios, la C-Suite debe tomar decisiones difíciles para la estrategia a largo plazo de la compañía.

  • Empleados comprometidos:

Los empleados no comprometidos cuestan a la economía de los Estados Unidos hasta 605 mil millones de dólares cada año. Las empresas digitales que capacitan a los empleados a través de la transparencia, las oportunidades de aprendizaje y la comunicación abierta, a la vez que les proporcionan los datos que requieren para desarrollar sus tareas, pueden realizar un mejor seguimiento y mejorar su rendimiento.

  • Mayores beneficios:

Las empresas pueden aumentar sus ingresos en un 23% como resultado al adoptar estrategias digitales como el uso del Big Data para tomar decisiones inteligentes y capacitar a los empleados en tecnologías emergentes.

Por ejemplo, la compañía AT&T ha acelerado su tiempo de ingresos en un 32% a través de iniciativas de desarrollo profesional que aumentan las habilidades digitales de sus empleados.

  • Mayor resiliencia:

Las nuevas tecnologías continuarán sacudiendo las expectativas y los procesos de los clientes. Una empresa digital crea resiliencia al reemplazar estructuras rígidas y procesos inflexibles con una cultura e infraestructura en el lugar de trabajo que puede responder y adaptarse a las nuevas demandas.

  • Evitar la trampa de las competencias:

Muchas empresas asumen que su éxito actual (y los métodos que lo habilitan) continuarán indefinidamente. Sin embargo, tendrá que cambiar con el tiempo, y esperar hasta que tengan que hacerlo significa que tomarán decisiones para la supervivencia a corto plazo en lugar del crecimiento a largo plazo.

¿El cambio afecta por igual a todas las empresas?

Como se ha comentado anteriormente los negocios más asentados pueden tender a imponer jerarquías rígidas y formales, donde la C-Suite impone sus opiniones, que contribuyen a una menor colaboración y un cambio más lento. Aunque, los desafíos y oportunidades de un cambio digital no están determinados solo por el tamaño y la estructura de la empresa.

Solo el 38% de las empresas ya establecidas tienen estrategias digitales, en comparación con el 55% de las nuevas empresas. Por ello, es posible que la transformación digital en las empresas deba centrarse en romper los silos, mejorar la comunicación y aumentar la transparencia.

No obstante, las empresas más grandes, con una jerarquía muy definida también tienen sus beneficios, un tamaño más grande (y un presupuesto) significa que pueden dedicar más recursos a la mejora empresarial.

Por ejemplo, cuando la compañía La-Z-Boy rediseñó su sede, aprovechó la oportunidad para identificar soluciones a los desafíos de la empresa. Según el presidente de la compañía, Kurt Darrow.

“Involucramos a todos nuestros empleados para que pensaran qué pasaría en este nuevo edificio y cómo podríamos aumentar la comunicación en toda la organización, proporcionar formas de trabajo más flexibles y desarrollar empleados más comprometidos y empoderados”

Las empresas más pequeñas a menudo tienen estructuras más esbeltas y equipos más fluidos, que pueden ayudar con la colaboración y la transparencia. Pero también tienen presupuestos operativos más pequeños, lo que significa que deben centrar sus esfuerzos en un único objetivo específico que respalde la estrategia general para el negocio, como mejorar la experiencia del cliente o reducir los costes operativos a través de servicios en la nube.

Bring Your Own App

A pesar de algunos casos de éxito destacables, para ser una organización verdaderamente digital, las iniciativas de transformación no deben provenir únicamente de arriba hacia abajo.

Los cambios en las expectativas de los clientes y la forma en que el negocio responde a ellos afectarán a las cargas de trabajo y los procesos de los empleados, lo que significa que deben estar bien posicionados para identificar riesgos, sugerir soluciones y liderar experimentos.

La tendencia de Bring Your Own App (BYOA) demuestra que los empleados son a menudo una fuente de nuevas ideas y herramientas que, en última instancia, pueden beneficiar a toda la empresa. Según los últimos estudios, el 90% de los empleados necesitaba mejorar sus habilidades anualmente, y solo el 34% siente que sus organizaciones apoyan su desarrollo.

Sin embargo, aquí radica el desafío. ¿Cómo logra el equilibrio correcto entre la habilitación y el cumplimiento laboral por parte de los trabajadores? Un ejemplo notable destacó recientemente, cuando una organización con sede en Asia descubrió que muchos de sus empleados estaban usando WeChat tanto para uso personal como comercial.

Si la compañía registrara todas las conversaciones, tendría un impacto negativo en la forma en que los trabajadores perciben a la compañía con el consiguiente riesgo de que se cambiaran a la competencia.

Conclusiones

El simple hecho de tener los líderes digitales correctos no es el indicador más importante de madurez digital. Más del 50% de las empresas con un amplio grado de maduración digital afirman que necesitan líderes mejor preparados.

Independientemente del tamaño o la escala del negocio, una transformación digital puede enfrentarse a la incomodidad e incertidumbre. Por ello, los líderes, deben prepararse para estos desafíos antes de comenzar a implementarlos.

  • Proporcionar una visión realista: Reforzar la misión y darle sentido puede ayudar a los empleados a mantenerse motivados.
  • Crear una cultura de aprendizaje: alentar a las personas dentro de la organización para que aprendan y crezcan, ayudara a que apoyen la transformación y a aumentar su compromiso.
  • Escuchar: La comunicación es clave, por ello es importante dar voz a las ideas tanto de trabajadores como de clientes.
  • Recorrido pausado: Proceder con cautela permitirá identificar si un proceso que se supone debe ayudar a los empleados está haciendo su trabajo más difícil o si una estrategia que parecía prometedora está fallando en entregar resultados.

No hay atajos en la transformación digital, sin embargo, una buena estrategia hará que la organización sea más eficiente, eficaz y resistente. Y aunque puede parecer una carrera entre competidores, el hecho es que no hay una línea de meta.

Las necesidades de los clientes y la forma en que se satisfaga cambiarán. La misión es desarrollar la capacidad de la empresa para adaptarse y responder a un ecosistema digital que continuará transformándose.