En un mundo TI donde todo lo relacionado con ‘as a Service’ resuena con más fuerza, no es extraño que desde hace un tiempo se haya hablado de la recuperación de datos gestionada. El Disaster Recovery as a Service (DRaaS) es la evolución natural del backup tradicional hacia la que fabricantes y proveedores están virando por ser una línea más de explotación comercial.

Tradicionalmente las empresas contaban con una copia de seguridad de toda su información para que, ante una pérdida de información, rotura de un equipo o cualquier otro imprevisto, la organización recuperara los datos hasta el punto donde estaban almacenados.

Sin embargo, con el auge de los Servicios en la Nube y sus posibilidades estas soluciones avanzaron ofreciendo más funcionalidades que van más allá de un repositorio; garantizan la disponibilidad del negocio.

Los datos son esenciales para las empresas y no pueden permitirse perderlos. Por lo tanto, debe respaldarse y restaurarse, ya sea configurando su propio entorno local o utilizando un servicio de tercero para alojar su información. Y es ahí donde entra el DRaaS, que se ha convertido en una opción que cada vez más empresas están considerando.

¿Qué es exactamente DRaaS?

Todas las empresas, ya sean grandes compañías o PYMES, requieren de un plan de recuperación de datos (DR) en caso de fallo, pues a pesar de que los desastres naturales no son muy frecuentes, sí lo pueden llegar a ser las averías en los data-centers de la empresa o un ciberataque. Sin embargo, el modelo seguido hasta ahora ha sido duplicar los data-center para prevenir colapsos del sistema, con un elevado coste no apto para todas las empresas. Con el DRaaS las pequeñas empresas pueden contemplar planes de recuperación ante desastres ya que no requiere ninguna inversión en infraestructuras, licencias, mantenimiento ni personal, ya que se trata de un servicio totalmente gestionado y flexible, al pagar únicamente por el uso.

La recuperación de desastres como servicio (DRaaS) es el conjunto de herramientas basadas en la replicación, mediante el alojamiento de los datos de una organización, en servidores físicos o virtuales. Con ello se acredita la disponibilidad del negocio y la posibilidad de seguir trabajando frente a un desastre natural o provocado por el ser humano, como los ciberataques.

Una aproximación diferente y mucho más completa de la recuperación de datos que viene a ser la tendencia actual. No en vano, se espera que este negocio crezca un 36% hasta 2022. En este contexto, las grandes referencias a nivel de fabricantes son Amazon, IBM o Microsoft.

DRaaS no es lo mismo que una copia de seguridad. DRaaS garantiza que las empresas puedan seguir funcionando en caso de crisis. Es decir, es una solución especializada que se centra en la velocidad de recuperación para mantener la continuidad del negocio. Mientras que una copia de seguridad ofrece un enfoque constante para la recuperación, es decir, ofrece una protección de datos fiable que garantiza la recuperación de los datos, incluso si se tarda un poco en recuperarlos.

A partir de ahí hay que tener claro que DRaaS se aleja bastante del concepto de copia de seguridad sin más o un servidor donde se tienen los datos. Esta solución propone ir más allá donde el proveedor tecnológico debe ser el especialista que ayude a tejer un plan de contingencia eficaz a salvo de casi cualquier percance.

DRaaS se proporciona de varias maneras diferentes:

  • DRaaS con nube pública: por ejemplo, Microsoft Azure, que proporciona una solución de DR a la empresa.
  • DRaaS con un proveedor de servicios local: una compañía local usa su nube privada para respaldar los datos de la compañía y proporcionar una solución de recuperación ante desastres. Una diferencia clave entre esta forma de DRaaS y DRaaS con nube pública es que la experiencia es mucho más personalizada con un proveedor de servicios local e involucra contacto humano, cara a cara.
  • DRaaS con nube privada: es similar a DRaaS con un proveedor de servicios local, sin embargo, esta opción es adecuada para empresas con múltiples centros de procesamiento en diferentes ubicaciones y que requiere que las empresas configuren su sistema de nube privada y asignen el rol de proveedor de servicios a un empleado interno.

¿Las empresas realmente necesitan DRaaS?

Durante un incidente el tiempo de recuperación es crítico y es que sufrir una interrupción de los servicios TI suponen un gran problema para cualquier organización. Es por esto por lo que las empresas de hoy en día no tienen tolerancia al tiempo de inactividad, por lo que DRaaS (Disaster Recovery as a Service) proporciona un puente crítico que permite a las empresas operar de forma remota mientras se restauran los procesos normales. Mientras que los desastres naturales están comúnmente asociados con la necesidad de DRaaS, cinco de los casos de uso más comunes son:

  • Apagón en las instalaciones
  • Fallo en la red
  • Software, error de sistemas de TI
  • Fallo en el centro de datos local (no debido a un corte de energía)
  • Relacionadas con la seguridad (ataque de malware)

La recuperación rápida es vital para evitar costosos tiempos de inactividad (tanto financieros como de reputación) y garantizar que las empresas sigan siendo competitivas y cumplan con las normas. Esto significa que, al subcontratar la recuperación ante desastres como un servicio de proveedores de servicios gestionados, los clientes también evitan la compleja y lenta organización de la recuperación ante desastres, ya que pueden contar con la solución para trabajar rápidamente.

A medida que las empresas confían cada vez más en las operaciones en curso y en los procesos eficientes de manejo de datos, la necesidad de soluciones de recuperación más avanzadas se vuelve inevitable. Después de todo, el 90% de las empresas sin dichas capacidades de recuperación ante desastres cierran después de desastres importantes.

Quizás la mejor manera de juzgar si DRaaS es realmente necesario en un entorno empresarial es considerar sus beneficios y sus contras inherentes a la implementación.

Beneficios de DRaaS

  • Sencillez de uso y automatización: no requiere actuaciones manuales, por lo que es más sencillo comprobar su correcto funcionamiento en cualquier situación.
  • Personalización del servicio: es posible configurar según las necesidades el RTO (objetivo de tiempo de recuperación, tiempo entre el desastre y la vuelta a la normalidad del servicio) y el RPO (objetivo de punto de recuperación, es decir, el tiempo transcurrido desde el último backup que marca la cantidad de datos que se perderán).
  • Rápida recuperación: la copia de seguridad basada en imágenes permite tomar una instantánea de la estación de trabajo con una determinada frecuencia y recuperar cuando sea necesario ficheros individuales o sistemas completos en cuestión de minutos.
  • Seguridad: en caso de sufrir un problema de seguridad en la infraestructura de tu empresa, las copias de seguridad podrían estar comprometidas. Sin embargo, DRaaS provee de este servicio mediante servidores externos y, por tanto, mejor protegidos.
  • Movilidad: el uso del Cloud permite a los empleados trabajar desde casa en caso de desastre.
  • Pago por uso: No requiere de inversiones costosas. Se paga una renta mensual por el uso de los servicios y depende de la capacidad del poder de cómputo necesario (Procesamiento, memoria, disco, red). Es decir, sólo se paga por los servicios que se están protegiendo y sólo cuando se necesita. Con total transparencia. Además, los servicios son deducibles de impuestos (OPEX).
  • Brinda a la empresa una ventaja competitiva: debe haber una relación de confianza entre las empresas y sus clientes, y con las empresas DRaaS pueden sentirse seguras de poder satisfacer las necesidades de sus clientes, incluso en caso de un desastre natural u otros imprevistos.

Contras de DRaaS

  • Dependencia de un proveedor de servicios: muchas empresas citan la dependencia de un proveedor externo como el principal inconveniente en lo que respecta a DRaaS. Dada la importancia de un plan de recuperación ante desastres, muchos simplemente se sienten más seguros al ocuparse ellos mismos de los objetivos de punto de recuperación (RPO) y de los plazos.
  • Posibles problemas de migración: dado que el almacenamiento DRaaS se realiza de forma completamente independiente del resto de la infraestructura de un negocio, también enfrenta el riesgo de problemas de migración si ocurre un desastre. Esto es especialmente probable en el caso de un DRaaS basado en la nube, pero incluso una segunda infraestructura en un centro de datos no ayudará si no se tiene la forma de acceder internamente cuando sea necesario.

¿Es adecuado para un negocio?

La decisión sobre si utilizar DRaaS finalmente se reduce a los requisitos del negocio. Quizás lo principal a tener en cuenta aquí es que, como una opción totalmente escalable, DRaaS se puede adaptar a cualquier empresa. Si los beneficios, ya mencionados, se consideran atractivos, entonces es probable que esta sea la decisión correcta.

Las empresas con experiencia limitada en TI encontrarán la tranquilidad que ofrece un DRaaS confiable ya que este servicio proporciona un plan técnico de DR y un tipo de servicio de mantenimiento de TI. Si bien algunas pequeñas empresas pueden encontrar esta opción un poco costosa al comenzar, es posible superar incluso ese revés con un modelo de costes adecuado para las necesidades de la empresa.

La verdadera respuesta aquí es simplemente optar por un proveedor que sea adecuado para el negocio. Si bien el servicio ofrece beneficios innegables en todos los ámbitos de la empresa, una mala decisión del proveedor siempre causará daños. Como tal, se deben tener en cuenta las siguientes preguntas para garantizar que el DRaaS sea la mejor apuesta posible para las operaciones comerciales:

  • ¿El servicio cumple con el RTO y RPO?
  • ¿Los datos se manejan de manera sensible?
  • ¿Se cumplen los requisitos de velocidad de acceso?
  • ¿Son compatibles las aplicaciones?
  • ¿Los modelos de costes son adecuados para el presupuesto?

Incluso en el caso de no necesitar un servicio DRaaS completo, realizar estas preguntas pueden acercar el negocio cada vez más a la recuperación parcial de desastres que garantizará que las operaciones comerciales puedan continuar sin problemas.

Conclusiones

En definitiva, y a modo de conclusión, DRaaS permite reducir los costes con respecto a las soluciones tradicionales, es más flexible y se adapta a cada cliente. Además, la combinación de esta modalidad con la Infraestructura como Servicio permite mantener y garantizar las actualizaciones de todos los componentes IT de un negocio, de forma que se podrá centrar en el desarrollo de la actividad principal del negocio en lugar de invertir tiempo en la infraestructura IT.

DRaaS está cogiendo cada vez más fuerza en los negocios, especialmente a medida que las capacidades de la nube continúan creciendo y expandiéndose. Como tal, conocer este servicio es crucial para la recuperación ante desastres que se mantiene al tanto de los modelos comerciales y las necesidades de almacenamiento de datos que está en constante crecimiento.

Sin embargo, como ya se ha mencionado, las posibles desventajas de una mala decisión de DRaaS podrían hacer bastante daño, y en realidad pueden ser peores que un plan interno de DR.

Para asegurarse de que DRaaS funcione, siempre es beneficioso buscar profesionales que puedan trabajar junto a la empresa para tomar la decisión correcta. Juntos, podrán desarrollar un plan de continuidad comercial en el que puedan confiar, y conseguir una tranquilidad empresarial de cara a un futuro.