No hay duda de que la tecnología 5G supondrá un antes y un después, una auténtica revolución, en campos como el urbanismo, el IoT o el Big Data. Sin embargo, la adopción de la tecnología parece que no será inmediata, sobre todo en lo que se refiere a la implementación en smartphones.

El 5G promete más velocidad en la transmisión de datos, mucho mayor que el 4G, tecnología ampliamente usada hoy en día. Gracias a esta mayor velocidad, los consumidores podrían acceder a nuevos servicios y experiencias desde su terminal móvil, pero parece que para que esto sea posible habrá que esperar.

Las perspectivas de adopción de 2019 a 2023

Según señalan datos recientes no será hasta 2023 cuando los móviles equipados con capacidades 5G superen en cuota de mercado a aquellos equipados con el 4G. Es más, la adopción de estos dispositivos será dispar si diferenciamos entre regiones, siendo los consumidores de Asia, especialmente los ciudadanos chinos, quienes serán pioneros en la adopción de los móviles 5G.

Parece que una de las razones para la adopción de los móviles 5G son las campañas gubernamentales para la construcción de las infraestructuras necesarias para el despliegue del 5G. Estas políticas son especialmente notables en China y los Estados Unidos.

En China las licencias 5G comenzaron a concederse un año antes de los previsto. Para 2020 el 17.5% de los móviles vendidos en China tendrán capacidades 5G, un porcentaje que se elevará sustancialmente en los siguientes años hasta llegar al 62.7% en 2023.

La rápida adopción en China se debe no sólo al apoyo gubernamental, sino también a la mayor presencia en el país de fabricantes de componentes clave para la tecnología. Los operadores de telefonía chinos invertirán 5 mil millones de dólares este año destinados, entre otras cosas, a la construcción de 70.000 a 90.000 estaciones de servicio 5G.

En cuanto a puros números, se prevé que para 2023 se habrán vendido un total de 1.900 millones de smartphones con capacidades 5G. 13 millones se venderán este año, 164 en 2020, 393 en 2021, 582 en 2022 y 774 en 2023 todo lo cual quiere decir que el mercado de móviles 5G crecerá a un ritmo anual medio del 179.9%.

Otros datos de temática similar barajan cifras de ventas parecidos. En estos se espera que la adopción de 2020 o 2021 los móviles con capacidades 5G ya no serán una rareza sino una realidad. Para 2023 se habrán vendido 1.220 millones de móviles de este tipo, una cifra que se elevará hasta los 1,793 millones en 2024, cifras que están muy por debajo de los 1900 millones de unidades previstas en el informe anterior. En ese momento la cuota de mercado de los móviles 5G será del 63% en Norteamérica.

En lo que sí coinciden ambas predicciones es en que será en la región de Asia Pacífico (incluida China) en la que los consumidores adoptarán más rápidamente la tecnología. Se estima sin embargo que el segundo mercado por tamaño para 2024 no será Norte América sino Europa.

Se señala en estos datos que el espaldarazo definitivo para el despegue de la tecnología será el lanzamiento de móviles con estas capacidades por parte de los grandes fabricantes como Apple y Samsung. Se espera que la compañía norteamericana anuncie un iPhone con capacidades 5G bien en 2020 o en 2021, mientras que Samsung podría hacer lo propio este mismo año.

La implantación de infraestructura será necesaria

Los primeros móviles con capacidades 5G lanzados en 2019 aún no son smartphones pensados para conectarse a redes 5G únicamente, sino que, dada la ausencia de infraestructuras de comunicaciones 5G, estos dispositivos son híbridos 5G/4G.

Tanto en la banda de onda alta o milimétrica (mmWave) como en el codiciado espectro de banda media, comenzaremos a ver la onda inicial de los teléfonos inteligentes habilitados para 5G a mediados o finales de 2019, junto con los routers portátiles Wi-Fi o de bolsillo de 5G. Hacia finales de 2019 y el primer semestre de 2020, la segunda ola de dispositivos 5G incluirá más teléfonos y ordenadores portátiles habilitados para 5G, así como terminales inalámbricos fijos (FWT), que son fundamentales para el despliegue de una infraestructura 5G más amplia.

Todo ello quiere decir que es necesaria la implantación de infraestructuras que aumenten la cobertura 5G, esfuerzo que ahora mismo está centrado en la creación de redes 5G sobre las redes LTE existentes, lo cual es costoso.

Hay que señalar, no obstante, que la compra de una dispositivo con capacidades 5G no significa que el usuario utilice la tecnología. En lo que se refiere a la contratación de planes de datos móviles 5G, la previsión no es nada halagüeña. De los 8.800 millones de suscripciones existentes para el año 2024, solo 1.900 serán 5G o, lo que es lo mismo, representarán un 20% de la cuota de mercado.

El 5G ya llega

Aunque hasta ahora hemos hablado del futuro, no debemos de olvidar el presente, puesto que la implantación de suscripciones que permiten capacidades 5G ya es una realidad en varios países.

Por ejemplo, se estima que ya hay un millón de suscriptores 5G en Corea del Sur, país de origen de Samsung, en donde las redes comerciales 5G fueron lanzadas el 3 de abril del presente año.

Parece que, a pesar de las dificultades iniciales en el lanzamiento de la tecnología, la instalación de nuevas estaciones así como la promoción de los nuevos Samsung Galaxy S10 5g y LG V50 ThinQ 5G ha instigado a los consumidores a adoptar el 5G.

Se espera que para final de año haya de 3 a 4 millones de usuarios de 5G en Corea del Sur.

En los Estados Unidos, la última compañía en lanzar una red 5G ha sido T-Mobile, que ha desplegado la red en 6 ciudades americanas. Señalan desde dicha compañía que el principal inconveniente para la adopción de la tecnología 5G es la escasez de móviles con capacidades 5G.

Otro de los problemas para T-Mobile es la escasa cobertura de las redes 5G. Por ello la compañía ha invertido este año 842.5 millones de dólares en redes de 24 y 28 GHz, capaces de soportar una ampliación de la cobertura 5G ofrecida por la compañía.

En Norteamérica, en particular, las tres principales aerolíneas que posiblemente pronto serán tres tienen la tarea no sólo de construir infraestructura 5G a través de los espectros de banda alta y banda media, sino también de transportar los dispositivos habilitados para 5G para que coincidan.

En España, Vodafone comenzó a desplegar su red 5G hace ya un año y desde hace unas semanas varias ciudades españolas hay cuentan con cobertura 5G. El despliegue inicial se ha realizado utilizando el espectro disponible en la banda de 3,7 GHz y cubrirá inicialmente el 50% de ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, A Coruña, Vigo, Gijón, Pamplona, Logroño y Santander.

 

 

Vodafone promete que gracias al 5G los clientes que contraten los servicios podrán obtener velocidades de hasta 2 Gbps en descarga a una baja latencia. Además, la oferta de Vodafone incluye el roaming 5G en Alemania, Italia y Reino Unido.

Precisamente el Reino Unido ha sido uno de los últimos países en los que Vodafone ha desplegado una red 5G en Londres, Bristol, Birmingham, Liverpool, Manchester y Cardiff. En este caso, en lugar de promocionarse como una mejora de los servicios ofertados a los clientes particulares, se insiste desde la compañía en las ventajas que el 5G podría suponer en campos como los servicios sanitarios a distancia o la investigación gracias a la interconexión de los móviles que integran la red 5G.

En España ya se pueden adquirir varios móviles con capacidades 5G: el Xiaomi Mi MIX 3 5G, el Samsung Galaxy S10+ 5G, el LG V50 ThinQ y, el último en ser lanzado, el Huawei Mate 20 X 5G.

Según parece el funcionamiento de la red 5G de Vodafone no es óptimo. Resulta difícil encontrar zonas con cobertura. El motivo es que la red desplegada no es 100% 5G debido a que las torres y equipos de comunicación empleados son los 5G NSA que cuentan con características similares a las ofrecidas por el 4G a una frecuencia de 3.7GHz, frecuencia que muy limitada para traspasar paredes y edificios.

Aún así cunado el 5G se puede conectar las velocidades de descarga son notablemente más altas que en el 4G o el 4G+.

Conclusiones

La adopción del 5G será lenta pero segura y para 2023 y 2024 podremos dejar de hablar del 5G como una promesa y contemplarlo como una realidad. Aunque en Europa la adopción será más lenta que en Asia, el número de dispositivos no parará de aumentar hasta esas fechas.

Por otro lado, aún se necesita un esfuerzo mayor por parte de los fabricantes de móviles y las compañías de telecomunicaciones en el lanzamiento de móviles con capacidades 5G y en la creación de las infraestructuras necesarias para soportar este tipo de redes respectivamente.

Los primeros pasos para la adopción ya los están dando compañías como T-Mobile o Vodafone, que ya cuentan con redes 5G desplegadas y en funcionamiento, limitadas eso sí a grandes núcleos urbanos.